
Bueno aqui estoy otra vez. Como siempre una semana mas se pasa, pero vaya semana!!
Desde el lunes no hago mas que ir hacia abajo, nosé si es por eso de que al tener un finde bueno toca uno malo o cosas del destino o yo que sé, solo sé que esta vez me ha tocado aprender un poquito mas......., bueno yo lo llamo aprender y supongo que así será a la larga pero ahora mismo solo me parecen flagelaciones y castigos de alguien que no veo, de alguien que dicta lo siguiente que me pasará......
En la universidad estaba dando mis lecciones como siempre y cuando terminó la clase me dispuse a levantarme del asiento, no lo conseguí. Caí de repente de nuevo al asiento y me di cuenta con horror como mi rodilla me volvía a doler, no era un dolor normal, ni proviniente del pequeño accidente de quad....., era un dolor familiar, profundo y que ya había sentido antes. Durante el verano pasado sufrí de un debilitamiento de uno de los musculos de la rodilla (no me meteré en nombres complicados para no confundir)y cada vez que me dolía tomaba un analgésico para calmar el dolor, había dias que me tomaba una cantidad ingente de pastillas y llegaba el punto en que no me hacían efecto. Al mudarme a costa rica me prometí nunca más tomar esas pastillas, reconozco que lo pasé mal un tiempo, pero con ejercicio y una serie de pautas de rehabilitación que me mandó el médico antes de irme volví a correr sin necesidad de pastillas, y no volví a sentir nada hasta ahora. Sólo fueron unos segundos pero fueron suficientes como para ensombrecerme y sostener el bote de pastillas en la mano un buen rato. Finalmente me tembló el pulso y dejé caer las pastillas, sentía una necesidad imperiosa de salir de allí. Esa noche dormí algo mal....y empecé a pensar que era mas bien psicológico, pero porqué??
Al día siguiente hablé con mis padres, era el cumpleaños de mi hermano, 15 años ya...., como pasa el tiempo, creo que aún recuerdo cuando yo mismo tenía 15 años, creo que ni me imaginaba donde estaría ahora......
Y bueno, con mi madre salió el tema de mi abuela, de nuevo me entró la rabia de no poder estar allí, aunque esta vez lo expresé y le dije que ojalá estuviera allí, no me imagino lo que sería perder dos seres tan cercanos en tan poco tiempo y sabiendo que uno nunca volverá.......
mi madre me dijo que para sentirme mejor conmigo mismo fuera a una iglesia y rezara un par de oraciones por mi abuela...., y me lo dijo aún a sabiendas que no soy creyente, pero me lo dijo de todas maneras. No había entrado a una iglesia para rezar creo que desde mi comunión pero en ese momento no me pareció un mala idea, además tenía una cuenta pendiente...., mi rodilla empezaba a doler otra vez......
Me puse el chándal, los cascos del mp3 y salí a correr. Corrí y corrí sin mirar a donde iba, hacia la montaña, como si quisiera escapar de algo en la ciudad, como si me diera miedo parar. Corrí tanto que conseguí salir de la ciudad y entré en una especie de camino de tierra en medio de la selva de las afueras, y aún así quise seguir corriendo. Después de un rato, en un claro, divisé no muy lejos una estructura en la cima de una colina, me dirigí hacia allí.
Era una capilla o una ermita, nosé....., entré y me arrodillé en uno de los asientos...., no recé ninguna oración, simplemente hablé con la nada, como si hablara con mi abuela, suena ridículo lo sé pero quería hablar y soltarlo todo y qué mejor que a la nada.......
De repente me callé y me quedé allí, allí sentado, en una capilla en medio de la nada y probablemente a kilómetros de casa y se hacía de noche....., pero me daba igual, me sentía seguro allí, no quería volver a la vida real, me quería quedar allí para siempre......., pero de repente una mano en mi hombro interrumpió mis pensamientos, era el monje del lugar, o almenos eso pensé.
"Te encuetras bien??" me dijo, tuve una necesidad imperiosa de decirle que sí que todo iba bien pero se veía que el hombre no era tonto, no hay mucha gente que venga en chándal de no se sabe donde hasta una ermita que está a tomar por culo......
Me dijo que se hacía de noche y que era peligroso volver a san josé a pié y se ofreció a llevarme en su ranchera ya que el se iba también a la ciudad. En el coche le conté lo de mi abuela y mi situación, nunca había escuchado tanta sabiduría de alguien, desde que llegué aquí consideraba a la gente del lugar un tanto "corta de luces" pero aquel monje me dijo cosas que me levantaron el ánimo, creo que se percató enseguida de que no era creyente y dijo las cosas de tal forma que para mí tenía sentido y me alentaban, me contó una historias que son...., vamos parahcerle un monumento al hombre......
Y llegué de nuevo a casa, subí a mi cuarto, me duché y por la noche rafa y luis ocuparon mi cuarto para hablar de sus cosas y ver una peli los tres con nuestra cocacola de siempre......
me sentía liberado en aquel momento y casi ni atendía a la peli, me rondaba en la cabeza la misma frase que el monje me había dicho una y otra vez: " deberías ser capaz de mirar el futuro con optimismo, es la clave, y ante un mal día o cuando todo esté en tu contra, reírte en su cara y hacerle frente con una sonrisa, es la mejor arma"
En ese momento sonreí con una sonrisa de oreja a oreja y me llenó de esperanza......
Recuerdos,
Dave
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