
Siento haber tardado en escribir esta vez, pero la verdad, no tenía qué poner y el tiempo libre no estaba de mi parte...pero ¡ya estoy de vuelta!
En la residencia me va ahora genial, conozco a mucha gente que está aquí y estoy más tiempo en compañía. Además...no sé, me motivan más para ir a clase, para hacer los trabajos antes de tiempo, a tener ordenada mi habitación...jajaja no sé, estoy algo mejor de ánimo estos días.
Halloween fue una locura, compañero, disfrazamos a Rafa y a Puch de esclavos, como habrás visto en las fotos del Tonti, a las que te voy a etiquetar, por cierto :) la procesión hacia el Poney estuvo bien, pero por una apuesta que hice con Rafa (él accedía a ser encadenado de pies y manos sólo si yo iba con tacones altos en todo momento) estuve un poco dolorida y con algo de mala leche, aunque eso me ayudó a meterme aún más en mi papel de Sacerdotisa Oscura.
¿Y tú? ¿hiciste algo ese día?
Al día siguiente nos subimos a mi campo, porque fue la barbacoa por mi cumpleaños...y ahí faltabas bastante, compañero...Te eché de menos, aunque no sé, ya me he acostumbrado a decir Costa Rica y me suena como si digo Cadiz o Sevilla, a sólo unos Km así que bueno, no te sentía lejos del todo ^^
Cuando estaban todos comiendo el arroz conseguí escabullirme sin ser vista y me interné entre las jaras hasta llegar a un sitio que tengo desde pequeña escondido en la parcela, desde donde podía ver las montañas a lo lejos y...justamente en ese momento se estaba poniendo el sol...
Me quedé sentada en el suelo hasta que el sol se hubo escondido del todo y al final sonreí (aunque un poco triste porque los atardeceres y los amaneceres ya tienen un cariz especial para mí :3). Lo mejor de todo fue que cuando me levanté y me dí la vuelta para volver (empezaba a hacer frío y la gente comenzaba a llamarme) había un enorme claro en el cielo que antes no podía ver y apareció ante mí una luna llena, brillante y plateada. No sé qué tenía esa luna, que me dejó sin moverme unos segundos, con los ojos muy abiertos.
Hice caso omiso de las llamadas y de nuevo salí corriendo, esta vez en la otra dirección, hacia el camino de tierra (espero que vengas algún día y te lo enseñaré) para tener la luna frente a mí y poder sentarme a mirarla. Era espectacular, de veras, tan... no sé, podría haberme quedado así toda la noche, pero me volvieron a llamar y tuve que irme...
Luego tocó el turno de soplar una gran (y única) vela tras que me cantasen la típica canción (mira que intenté que sólo fuese una barbacoa...jajaja) y me dieron unos regalos a cuya existencia yo era ajena. Los espartanitos, es decir, Jesús, mi hermano, Puchini, Ángel y Rafa, me regalaron el juego de mesa llamado "La Sombra de Cthulhú" (¡te va a encantar! es sólo para cuatro personas máximo pero bueno, ya te lo enseñaré) que fue del que me enamoré cuando lo vi fugazmente en una feria de juegos de mesa; mis padres ya me habían regalado el Bodhran y Patricia (Pineapple's girlfriend jajaja) me regaló un colgante de una Mano de Fátima (en la próxima entrada explico su significado).
Fue genial, la verdad, pero sigo y seguiré diciendo que faltabas allí. En el próximo debes -DEBES- estar. Se quedaron los espartanitos a dormir con nosotros en el campo y bueno, ya sabes las burradas que hacemos todos cuando nos juntamos para dormir, si recuerdas las noches en Tarifa te harás una idea aproximada xD.
Por ahora nada más...que sigo echándote de menos y que me dio un coraje tremendo el que se me cortase ayer el ordenador...*n*
Espero que hablemos esta noche ^^
¡Un abrazo muy grande!
De nuevo, siento el retraso.
Violet
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