martes, 10 de noviembre de 2009

Heaven can wait


Y bueno, aquí estoy de nuevo, no ha pasado mucho desde que hablé contigo pero te prometí escribir de nuevo.

Hoy me has vuelto a subir la moral, de nuevo, y es que lo único que hago es un vaivén de sentimientos que van desde la tristeza hasta la esperanza. Algo cansado estoy de esto pero supongo que es lo que hay, es lo que tiene estar tan lejos, pierdes el norte de vez en cuando.

Y es cierto, es fácil perder el norte aquí pero también es fácil recuperar algo de alegría si te lo propones. Hoy, después de hablar contigo, me fuí abajo a la habitación de un compañero y, con Jorge, nos hechamos unas risas sobre cosas sin sentido, la verdad lo hechaba de menos. Luego Luis me propuso ver una peli con él y, aunqye debería de estudiar, creo que me podría permitir una noche sabática, y eso hice. Al final me quedé dormido y le dije que me iba al cuarto y aquí me tienes, a las 12 y media de la noche escribiendo, pero me gusta aunque esté cansado.

Aún así, todavía tengo esa extraña sensación de que volver es tan sólo ficción y que es un sueño lejanopero hoy se ha vuelto algo menos ficticio. También tengo algo de miedo de tener la misma pesadilla pero creo que me voy acostumbrando.

Y bueno, por lo demás no tengo demasiado más que contarte, tan sólo he tenido una noche, tampoco he podido hacer demasiado.

Mañana tengo una larga sesión de universidad de 10 horas, una detras de otra, lo que en parte me parece bien porque el tiempo se sule pasar rápido si te concentras y algunas asignaturas son interesantes, lo que significa que otro día pasará rápido y estaré mas cerca de mi vuelta.

Y ya no tengo más que decir, tan sólo que ya me encuentro más animado y que he aprendido algo más: contra más esperes, mejor será la recompensa. Y con esta frase, me despido hasta mañana que vuelva a escribir,

Un fuerte abrazo,

Davis

No hay comentarios:

Publicar un comentario