jueves, 15 de octubre de 2009

Sanctuary



Sigo manteniendo que el destino tiene algo contra mí y no sé qué le he hecho, ciertamente.

Soy consciente de que la frase "El destino está en mi contra" y similares son patéticas y sin sentido pero aún así sigo diciendo que el destino se parte la caja en toda mi cara. Algún día lo explicaré y quizás algún día (soñar no está de más) pueda demostrarlo.

Últimamente las mañanas me despiertan de una forma brusca. Mis ojos se abren de repente y me encuentro con la respiración agitada y el corazón inquieto. No lo paso bien cuando abro los ojos. Es como si supiera que pasa algo malo pero no consigo saber el qué. Y mi cuerpo se aovilla involuntariamente hasta que esa presión se extingue, ya sea porque mi conciencia ha olvidado la causa...o bien porque no existe causa alguna. Y el resto de la mañana no hago más que darle vueltas al asunto y por más que sacuda la cabeza hay un pequeño rincón dentro de mí que me dice que algo falla.

¿Qué será?

Algo aparte...he estado rebuscando en los rincones más pequeños de este aparatito que me permite escribir en la red y he encontrado una imagen de la que no me acordaba (por varios motivos :P) y que me ha hecho sonreír nada más verla.

Sí, es la que encabeza esta entrada (el blog no me deja ponerla al final) y he elegido esa noche para crear mi Santuario, siguiendo tu consejo, Davis. ¿Por qué ese? Porque esa noche recuerdo cómo estaba, cómo me sentía por dentro, y creo que ahora estoy más o menos de nuevo en ese punto: algo perdida, desubicada del mundo e intentando buscar motivaciones.

Esa noche fue distinta a todas las que he vivido a lo largo de los años, quizás para otros fue una noche más en el Poney, pero para mí fue una puerta que se me abrió de repente. Admito que hay momentos que tengo verdaderamente borrosos, debido a ciertas prisas por beber sendas jarras de cerveza, pero otros están tan nítidos como si hubiese sido ayer.

Me acuerdo de que nos tuvimos que ir al fondo, a Moria, porque no me estaba enterando de los chistes (xD) y de que nos subimos en los banquitos del final para ver por encima de las cabezas de la familiar multitud que se juntaba cada Viernes que Rafa contaba chistes o historias. Y también me acuerdo de que te cogí de la mano para no caerme, y que Julián te sujetaba a ti, a la vez que yo sujetaba a Eva por el otro lado. Tengo ese recuerdo muy, muy nítido, la verdad.

Y otro momento de esa noche que guardo con especial cariño es a la vuelta, cuando pasamos por el césped de la Rivera y tal cual lo vimos nos reímos, tiramos las bicicletas al suelo y nos lanzamos a la hierba a mirar las estrellas. Lo que ya no recuerdo es cuánto tiempo estuvimos allí, aunque supongo que bastante porque mi madre llamó enfadada :P

Cada vez que recuerdo esa noche lo hago de una forma especial, porque estábamos todos juntos...no sé. Definitivamente ese va a ser mi santuario.

Acabo de volver a la realidad y me he dado cuenta de que mi piso está lleno de gente que no conozco, bueno, vale, lleno no. Pero al menos cinco personas a parte de mi compañera sí que hay.

Yo estoy en mi cuarto y ni siquiera he salido, creo que creen que no hay nadie en casa, de nuevo, pero tengo que salir de todos modos pues debo ir a la universidad así que...allá va otro pequeño susto, hoy va a ser de un pequeño susto en masa, jeje.

Espero que a ti tampoco se te olvidase esa noche, Davis. Y, dime, ¿cuál es la imagen de tu Santuario?¿Alguna en concreto?

Un beso y un abrazo grandísimo.

Ya queda menos.

Violet


2 comentarios:

  1. Bueno, lo del santuario no esta mal pero..
    no se yo con cuanta nitidez recuerdas esa noche del poney...porque yo no me subi a los bancos....xDD yo estaba echando las fotos desde abajo...pero bueno jejeje...
    TQ!

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  2. Que sí, que te subiste! tengo fotos de los cuatro subidos así que no me digas que no xDDD
    T'estime!

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