
...y lo primero que llega a mis oídos es el sonido del mar, de unas olas inexistentes rompiendo contra las rocas de un alto acantilado...
El viento hace que los mechones de pelo me azoten las mejillas con violencia mientras yo sigo sin ver el mundo.
Me levanto y me giro, dejando atrás el abismo. Todo es oscuridad. Ladeo la cabeza y noto la hierba bajo mis pies descalzos, sintiendo cómo las briznas hacen cosquillas en la planta. Algo pasa corriendo cerca de mí y viro hacia esa dirección...
Y corro, sin parar...y entro en un bosque. De repente, sé dónde está cada cosa, cada árbol, cada rama, cada piedra del camino...y sigo corriendo, sin saber hacia donde voy, girando hacia allí y hacia allá sin más decisión que la de adelantar uno y otro pie. Las ramas me arañan con suavidez la cara, los brazos y las piernas pero yo sigo corriendo hasta que siento que me falta el aire.
Me queman los pulmones y paro. Respiro profundamente, pero el aire que me inunda los pulmones no es salado... Giro la cabeza hacia un lado y hacia otro. Ya no hay bosque...ni mar.
Frunzo el ceño y tuerzo los labios.
Y doy un paso más...
"¡MIRA POR DÓNDE VAS!" Abro los ojos y veo al conductor que me grita con una mezcla de miedo y rabia deteniendo el coche con violencia a escasos centímetros de mí.
El corazón se me desboca y corro hacia el otro lado de la acera. Me apoyo contra la fría pared de piedra y sólo cuando recupero mínimamente la cordura comienzo a reconocer el lugar, sorprendiéndome al verme de pie en uno de los escalones de
¿Dónde está el acantilado? ¿dónde están las olas y la hierba?
Suspiro con tristeza y sigo caminando, ennegreciendo cada vez más mis pies descalzos por el asfalto."
Ese ha sido mi sueño más reciente, redactado. Bastante vivido, por cierto, y me gustó mucho, así que, bueno, lo pongo aquí por poner de vez en cuando algo diferente que se acerque más a las otras vidas que tengo de vez en cuando lejos de la realidad.
Sí, hoy se me ha ido un poco la olla, pero a ver, es lo que toca, supongo. Estos días me he enfrascado como hacía tiempo que no lo hacía en la lectura, y me alegra ver que me mantengo en forma, jaja. Estoy ahora leyendo la saga Dune, que es mucho mejor de lo que esperaba en un principio, pues no estaba segura de si me iba a terminar de enganchar. Ahora me arrepiento de haberlo pensado en algún momento y la recomiendo a aquellas personas a las que un libro de más de quinientas páginas no les asuste.
Además me ha proporcionado una cita que me ha llamado especialmente la atención:
"No conoceré el miedo. El miedo mata la mente. El miedo es el pequeño mal que conduce a la destrucción total. Afrontaré mi miedo. Permitiré que pase sobre mi y a través de mi. Y cuando haya pasado, giraré mi ojo interior para escrutar su camino. Allí por donde mi miedo haya pasado ya no quedará nada, sólo estaré yo."
He pensado en escribirla con letras bonitas y en grande para ponerlo en mi habitación y no olvidarla.
Por lo demás...todo va normal, demasiado. Paso mucho tiempo encerrada en casa, aunque es lo que siempre he querido, la verdad, el poder estudiar sola en mi casa sin más ruido que el de mi música...me gusta, aunque no sé si a la larga será del todo bueno...
Aún sigo dándole vueltas a lo del tatuaje, compañero, y lo he comentado entre el grupo, aunque no les veo nada convencidos...xD
Dejo esto ya por hoy, estoy demasiado ida como para escribir sobre la vida real mientras escucho "Marrakesh Night Market" de Loreena McKennitt y demás canciones de esta pedazo de mujer...
Mil recuerdos al viajero del Mundo de la Felicidad y un abrazo enorme del Hada que no Duerme.
Violet.
No hay comentarios:
Publicar un comentario